Industria del cemento
La industria del cemento es uno de los mayores consumidores de RDF. Los hornos de cemento funcionan a temperaturas superiores a 1.400 °C, lo que garantiza la destrucción completa de los compuestos orgánicos mientras se recupera energía.
El uso de RDF reduce:
- El consumo de carbón
- Las emisiones de gases de efecto invernadero
- Los costes operativos
- La dependencia de combustibles fósiles







